Por Gonzalo Huertas

Mi nombre es Gonzalo, soy empleado de EMT. Actualmente soy oficial ayudante en la sección de carrocería, en el turno de noche del centro de operaciones de La Elipa.

Me considero una persona bastante activa y gracias a las redes sociales o grupos de WhatsApp. Intento colaborar en la medida de lo posible y sobre todo estar informado. Gracias a un compañero el 24 de marzo me entere de este gran grupo, VOLUNTARI@Semt. Gracias a él he podido poner mi granito de arena en esta crisis sanitaria.

Antes de ese día, ya conversaban varios compañeros de que esto iba a ser muy gordo, que nos iba a pillar el toro y que habría que poner autobuses a los hospitales. Yo mismo le dije ¿más? si ya están saturados… y días después los compañeros se pusieron en marcha con una gran iniciativa, el grupo Lanzaderas.

Mediante el grupo principal con las donaciones, los compañeros compraron mascarillas, termómetros, pulsómetros, gel hidroalcohólico, galletas y botellas de agua. Lanzaron la petición de quien podía hacer un reparto el 27 de marzo por diferentes hospitales. Por mi cercanía elegí el 12 de octubre, pero me daba igual cualquiera, necesitaba ir y poder ayudar. Tenía al padre de mi mujer también ingresado en Leganés, sabía lo que estaba pasando y había que hacer algo más. Fui elegido, quizás por la rápida respuesta y disponibilidad ya que éramos muchos. Crearon el grupo de abastecimiento para coordinar la carga en el almacén, los albaranes, la identificación del vehículo y la entrega en el hospital.

Llegó el día y a las 18:00h allí estaba, en Getafe, en la ubicación indicada con total puntualidad para evitar aglomeraciones y perfectamente coordinados para cargar uno a uno los compañeros que íbamos a repartir. Estaba nervioso, ilusionado, preocupado, deseando de llegar al hospital porque sabía que había gente que nos necesitaba… y así fue. Cuando entre por urgencias con mi coche y una pegatina en el capó de VOLUNTARI@Semt, medio aparqué y ahí me vinieron los vigilantes, al ir uniformado enseguida me indicaron que pasara.

Urgencias hospital
Entrada de urgencias hospital Infanta Leonor

Pasé por la puerta de urgencias y vi de reojo esa sala de espera y pasillos hasta arriba de gente.Tenía prisa por descargar porque algo de lo que llevaba les serviría, me indicaron hacia las enfermeras y me dijeron que preguntara por un celador. Estaban hasta arriba y no me podían atender, vino un celador conmigo y me ayudó a descargar en unas sillas de ruedas todo lo que llevaba. Las botellas de agua y las galletas me dijeron que iban directamente a la sala de urgencias a repartirlas.

Sentí alivio por esa gente, fue todo muy rápido, le pedí un par de fotos mientras me firmaba el albarán de entrega y… le di las gracias por todo lo que estaban haciendo, le transmití toda la fuerza que pude. Se acabó, muy rápido pasaron esos minutos para el tiempo y las ganas que le habíamos puesto, fue muy raro.

Pasaron los días y nos llegaban las muestras de agradecimiento de los diferentes hospitales. El grupo motor estaba a tope y buscando proveedores, teníamos dinero, pero no teníamos material para comprar, no había nada. Yo en algunos ratos pasaba algún contacto por si hubiera suerte. Nos informaron de que necesitaban porta sueros en IFEMA, claro, tenían tantas camas que no estaban preparadas para hospital que era normal. Intentamos en el taller hacer algo, algún modelo que les sirviera y enseguida llegaron algunas donaciones de portasueros que sumaron a las que pudo comprar el Grupo Motor.

El 31 de marzo recibimos la peor de las noticias en el peor de los momentos, a última hora de la tarde mi suegro falleció. Sentí una impotencia tremenda, era el abuelo de mis hijos de 4 años y otro de 3 meses. Ahora más que nunca sabíamos desde bien dentro lo que había y estaba pasando en los hospitales. Había mucha gente en mi situación al igual que compañeros que, desafortunadamente, les había tocado vivir el sufrimiento del terrible virus. No es una pesadilla es una realidad y está ahí.

entrega de material
Entrega de material hospital Infanta Leonor

El día 3 de abril sale otra petición en el grupo de abastecimiento. En este caso me toco el hospital Infanta Leonor y la residencia Los Nogales en Santa Eugenia. En el hospital tenía un conocido ingresado y sabía que le haría ilusión ver las fotos de nuestra entrega. Al llegar y entrar por el muelle de mercancías vi un camión descargando. Había dos torres de ataúdes de madera todos iguales apilados, me gire y dije no puede ser, no he visto eso. Llamé por teléfono para que saliera la persona de contacto a recoger el material y super agradecidas me dijeron que lo sacaban y gestionaban su distribución.

residencia los nogales
Residencia Los Nogales en Santa Eugenia

Me dirigí a la Residencia que estaba muy cerca, llame varias veces y no me lo cogían, estaba en la puerta ya, así que me decidí a llamar al telefonillo y pasar. La persona de recepción tenía muchísimo trabajo, familiares llamando, médicos, mercancía, un no parar. En unos segundos le descargue, me firmo el albarán y le pregunté ¿qué tal? Su cara lo decía todo… tenían muchísimos ancianos, la media era de 90 años y desgraciadamente tenían el virus dentro, estaban haciendo lo que podían, pero era incontrolable. Salí para casa, los días eran muy duros en la familia, pero sentía alivio por que estaba haciendo algo bueno, algo por Madrid y por toda esa gente.

Los compañeros del grupo motor seguían con un trabajo impresionante en gestión de proveedores, en redes, en coordinar las donaciones a los centros más necesitados. Consiguieron una colaboración con el Centro Comercial ISLAZUL, dejándonos una sala como almacén desde la que gestionarían todos los pedidos y repartos. Nos solicitaron biombos para IFEMA y para el hospital de Fuenlabrada. Otro compañero contacta con BRICO DEPÔT y nos dona los tableros que necesitáramos para la fabricación de los biombos y material como gafas, pantallas, monos y calzas. Hice la recogida de todo el material en Getafe y en Majadahonda y una colaboración con el grupo de Makers de Villaverde. Recogiendo material y repartiéndolo por la zona para la fabricación de pantallas protectoras que hacen con sus impresoras 3D.

Sale otro reparto el día 10 de abril y en este caso elijo Perales del Río. Un reparto masivo al que acudieron varios compañeros de la cochera ya que se preparó muy deprisa y hacía falta gente. Me dirijo a la Residencia Madre Maravillas y al llegar, me encuentro una Ambulancia de Cruz Roja. Mientras descargo se acercan dos chicas vestidas con unos trajes de plástico verdes, horrorosos, durísimos, sudando… eran de una funeraria.

Conversamos un poco mientras esperaba, el personal del centro estaba atareadisimo, sin E.P.I.S. suficientes. La Cruz roja se llevó a un anciano al hospital. Las chicas de la funeraria esperando por el cuerpo que les figuraba en el aviso. Como tenía tan reciente la pérdida de mi suegro, les pregunté qué tal se estaba gestionando los cadáveres y su contestación fue clara, muy bien. Hasta la UME lo están haciendo fenomenal, «por eso no tengáis miedo, que está todo muy controlado y muy bien». Sentí cierto alivio y al poco salió una chica que me firmo el albarán. De camino a casa me enteré de que esa residencia había salido en la TV. por unos problemas bastante serios en cuanto a las necesidades que tenían.

Material para mascarillas
Material para mascarillas

Unos días más tarde, se crea el grupo inditemtx y me encargan conseguir alambre forrado de plástico, que finalmente, lo donó un trabajador de Bricomart Usera, mi amigo Sergio. Se habían coordinado con un montón de personas para abastecerse de tela, goma y el alambre para la fabricación de mascarillas. Al día siguiente o ese mismo día salió un reparto y también colabore llevando el material a Getafe, Perales del Río y San Martín de la Vega. A las horas de que dejáramos el material ya había fotos de mascarillas hechas, ¡eran alucinantes!

El día 17, avisan de que hay una donación de un montón de juguetes para La Residencia Infantil El Valle. Casi no me entran en el coche… peluches, montones de puzles, hasta un patinete, fue maravilloso la verdad.

Debatimos un poco en el grupo de Mc Guibers la creación de los biombos con la disponibilidad de los materiales que teníamos. Finalmente nos avisan que ya no es necesario. Nos quedó un sabor agridulce porque se dio muchas vueltas y teníamos todo preparado, hasta la autorización y el permiso de la empresa. Pero no era tan fácil elaborar algo que realmente cumpliera las condiciones para estar en un hospital y de una manera óptima.

Donación de sangre
VOLUNTARI@emt donando sangre

Días más tarde, se le ocurre a varios compañeros organizar una donación de sangre masiva. Si sirven nuestra imagen y nuestras armas para concienciar a más gente y abrir los ojos a familiares y demás gente, podía salir algo muy grande. Nuestra idea principal era que se desplazara una unidad a los centros de operaciones, pero finalmente nos indican que pasemos los datos de quien quiera donar y a través de un SMS, nos coordinan, la gente tenía muchas dudas, por poder tener el virus o haberlo tenido o por ser contagiado, mucho miedo por acudir a un hospital y es que las cosas estaban feas.

El centro de transfusiones nos resolvió todas las dudas, el virus aun así no se transmitía por la sangre. Lo mejor y más seguro era acudir a él, ya que no es un hospital como tal y las medidas de prevención que tienen son excepcionales. Allí acudí con mi cartel, aunque soy donante ocasional y bueno, me sirvió para hacerme donante de médula, decisión que he valorado bien y firmado posteriormente el consentimiento.

Hacemos otro reparto de material para la fabricación de mascarillas y recogida de las ya elaboradas en Getafe y San Martín de la Vega. Gestionan la desinfección de esas mascarillas a través de TELELAVO que lo hace gratuitamente. Colaboro con el almacén un reparto a 30 residencias de ancianos con mascarillas, pasatiempos y tiras salva orejas. Esto no termina, hay muchas residencias y centros de pisos tutelados de menores que necesitan ayuda, por lo que seguimos preparando otro gran reparto de mascarillas textiles, pasatiempos y mascarillas quirúrgicas.

Después de estos más de dos terribles meses. Hemos perdido familiares, hemos perdido compañeros, hemos tenido otros muy enfermos, tenemos a los mayores protegidos. Pero también hemos aprendido valores, hemos ayudado en todo lo que hemos podido y esto no termina. Esto continua con nosotros, por tanto, desgraciadamente esperemos que nos sirva para aprender quienes somos, que es lo que tenemos y lo que necesitamos.

La carga emocional vivida ha sido muy grande. Siento ese consuelo de haber dado todo lo que he podido, haber hecho todo lo que estaba en mi mano y me ha servido para darme cuenta de lo afortunado que soy, de cuanto amor se puede compartir y lo bien que sienta. Me ha servido para conocer personas y compañeros increíbles. Tu lo harás posible, TODO VA A SALIR BIEN.

Gonzalo Huertas.

24/05/2020