por manuel Molina

No recuerdo ya cómo contacte con el grupo. Al principio, solo estaba ahí, en el chat de telegram, en un chat de mas de 1300 compañeros. Un montón de gente, dispuesta a ayudar a los demás. Pensé que ahí, es donde tenía que estar.

¿Qué mejor oportunidad de hacer algo útil en esta historia de ciencia ficción, superada infinitamente por la realidad?

Se daban todas las condiciones para comenzar a prestar servicio en las lanzaderas  de traslado a sanitarios. Tenía tiempo, mis días libres,  la empresa nos facilitaba el material, y yo, mi humilde experiencia como profesional del transporte de personas. Sobre todo, era una oportunidad de colaborar y facilitarles el traslado a los que son los verdaderos héroes de esta historia.

Yo, esto de la tecnología … como que no. Me costó un poco todo el tema de rellenar Excel, descargar ORUX, actualizar datos en la aplicación, etc. etc., pero al final, y con la ayuda de mis compañeros, lo conseguí.

De los detalles técnicos se encargaron Elena y sobre todo, Jaime «el Jerezano», que me puso al día y resolvió absolutamente todas mis dudas. ¡No hay más arte en España!

Empecé el servicio en la SV4, un par de días con Jaime y  todos los compañeros de Entrevías. Después, gracias a la gestión de Elena, llegó la línea SV5 de La Elipa  que es donde presto servicio ahora y donde Pepa, que es la encargada, nos organiza. Al principio, no éramos muchos, y el reparto de turnos era una labor que no se presentaba demasiado fácil, pero enseguida mas compañeros se unieron al grupo y  poco a poco, el “edificio” se fue convirtiendo en “rascacielos”. Hacer un «rascacielos», no es fácil. Gracias a tod@s.

servicio voluntario cinco
Manuel en el SV5

Luego llego el reparto de mascarillas. Esto no lo tenia previsto, nunca he sido voluntario, no sabía cómo funcionaba esto, ahora me hago una idea. Es ayudar, así de Simple.

Terminé uno de mis servicios de lanzadera a las 23:00 h y comencé el servicio de reparto de mascarillas a las 7:00 h de la mañana del día siguiente. Dormí poco pero no importa, ese día hubo siesta.

Allí me presenté, en la plaza de Alsacia. Al cabo de unos minutos llegó la móvil con 25.000 mascarillas, o al menos eso me parecían a mí. Nos pusimos manos a la obra, estuve allí hasta las 14:00 h. Ese punto no era de los más concurridos por viajeros o viandantes y no se le daba salida al material con facilidad. Alguna mascarilla también pillaron los compañeros de las diferentes líneas que paran por allí (aunque esto no lo debería de contar, pues parece que esa no era la idea, quede esto entre nosotros).

Sobre todo, destacar la satisfacción de poder aportar y ayudar a este grupo que lo está dando todo. Todo por los demás, por los que más lo necesitan en estos momentos.

Y ahora el próximo viernes, más reparto de material. Esto es un no parar,  así sea.

Muchas gracias compañer@s.

Manuel Molina

20/05/2020